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El viernes, día 12, a las ocho y media de la mañana tomé la salida en Mendiz Mendi. Una prueba de gravel de “ultradistancia” de sólo 417 km y 6.400 m positivos. Después de haber pasado un mes bastante complicado con anemia (me inyectaron dos bolsas de hierro en el hospital la semana anterior) y antibióticos también dos semanas antes, me presenté en la salida con la idea de bajar de 21 horas y superar esa barrera de 20 km/h.

No conocía a nadie, así que salí en cabeza a lo mío. El recorrido empieza en Baiona y va hacia Navarra por el prepirineo y después hacia Gipuzkoa por vía verde, subiendo a Jaizkibel. De allí se subía a Añarbe y se bajaba a la vía verde del tren del Plazaola, otra vez en Navarra.

Desde Legasa (avituallamiento en el km 200), fue todo un encadenado de pequeños puertos cruzando Navarra hacia Roncesvalles y después por Orbaizeta, pasando a Francia. El terreno fue duro y espectacular, alternando continuamente carretera, caminos y pedregales típicos del norte. La última parte del recorrido transcurre al lado del río Atturri hacia Baiona por la vía verde.

Al final conseguí terminar en 8.ª posición, con un sabor bastante agridulce. El organizador, en el reglamento, puso una lista con material obligatorio (chaqueta tipo Gore-Tex, ropa de abrigo, guantes térmicos, manta térmica, chaleco reflectante, frontal, etc.), que yo cumplí a rajatabla, pero mi decepción fue cuando comprobé que los que llegaron delante ninguno de ellos lo cumplió.

Se lo dije a Nicolás (el organizador) y me dijo que lo sentía y que él debió ser más riguroso con la inspección de las bicis y el equipamiento. En una prueba de 22 horas, llevar 2 o 3 kg más que los demás es un hándicap muy grande que creo que condicionó el resultado de la clasificación.

Yo me quedo satisfecho y tranquilo conmigo mismo, ya que cumplí el reglamento y fui capaz de sacar 20,4 km/h. Después de la prueba vi en Instagram quiénes eran los participantes y parece que algunos tenían bastante nivel. Sobre todo la primera chica, que llegó delante de mí (Camille Albille), y debe ser una máquina en ultradistancia. Este año, 3.ª en Atlas Mountain, 1.ª en Cabo Norte…

Para mí fue toda una satisfacción haber estado todo el tiempo disputando con los de cabeza, pero me quedo con ese sabor amargo de no saber qué hubiese pasado si todos hubiésemos ido en las mismas condiciones (en menos de una hora entramos cinco en meta).

Otro detalle, que aunque parezca una tontería, fue que sólo hubo pódium para los tres primeros chicos y chicas de la general, y a los finisher no se les dio nada de nada. Creo que un error del organizador (en mi opinión).

Si decidís hacerla, es una ruta preciosa por Euskal Herria, pasando por Lapurdi, Navarra y Gipuzkoa.

Un saludo a todos y nos vemos en Basajaun. Objetivo principal de este 2026.