Las bicis de la Termes 53 (2026)

Termes 53 es la gran vuelta gravel de ultradistancia a Mallorca: una aventura pensada para descubrir la isla por caminos, pistas y carreteras secundarias enlazando sus 53 términos municipales en un trazado tan exigente (a pesar de unos números a priori “comedidos”) como icónico. Nacida como evento nuevo en 2024, este año celebra su 3ª edición (del 17 al 22 de mayo de 2026), con salida frente a la Catedral de Palma (La Seu) y llegada en Rapha Mallorca. El recorrido ronda los 720 km y los 11.000 m+ .

fiel al espíritu de pruebas de bikepacking, en Termes 53 manda la autosuficiencia: la ayuda externa planificada no está permitida, y cada participante debe transportar o comprar su comida y material sobre la marcha, aprovechando que la ruta atraviesa pueblos con servicios sin necesidad de desviarse del track. En el menú de la isla entran la Serra de Tramuntana, puertos míticos como Sa Calobra y Formentor, espacios como S’Albufera o la vía verde d’Artà,  rematando con secciones rápidas en el Pla de Mallorca. Una vuelta a Mallorca en clave bikepacking: larga, variada y con el atractivo de perderte (bien) por la Mallorca que casi nadie ve.

 

Si te interesa ver los setups y especificaciones de las bicicletas que van a tomar salida este año 2026, no te pierdas los gráficos, fotos y fichas de corredores a continuación.

También podrás seguir a los participantes en directo a partir del domingo 17 de mayo a las 7:00am a través de este enlace: https://nonstopaventura.tracktherace.com/es/eventos-deportivos/btt/termes-53-2026/carrera

Specialized Crux Pro 2024


Christiaan Beyers (South Africa)

Experiencia: 5 Cape Epic mtb

Expectativas: Enjoy the ride

  • Bicicleta: Specialized Crux Pro 2024
  • Disciplina: Gravel
  • Material: Carbon
  • Transmisión: Single chainring – Sram Force
  • Tipo: Electronic
  • Desarrollos: 40 – 10/44
  • Neumáticos: Specialized Tracer 50mm
  • Peso: 7.7 kg
  • Equipaje: Tailfin frame bag

Megamo Silk


Gines Hernandez (España)| @gines_hdez75

Experiencia: Mallorca312, Tour du Montblanc, Termes53, Titán etc etc

Expectativas: Disfrutar de unos días de ciclismo, paisajes y la compañía.

  • Bicicleta: Megamo Silk
  • Disciplina: Gravel
  • Material: Carbono
  • Transmisión: Monoplato – Sram Force
  • Tipo: Electrónico
  • Desarrollos: 42 plato y 10/46 piñones
  • Neumáticos: Pirelli Cintauro
  • Peso: 9’5 kg
  • Equipaje: Cyclite

Focus Atlas 6.8


Faruk Bär (Aleman) | @cubebaer | Cap#: Todavia no lo sé

Experiencia: Ex Professional
Poseedor record mundial cruzando malasia del norte al sur🤗

Expectativas: Terminarla Con Buena Salud✌️

  • Bicicleta: Focus Atlas 6.8
  • Disciplina: Gravel
  • Material: Aluminio
  • Transmisión: Doble plato – Shimano grx
  • Tipo: Mecánico
  • Desarrollos: 45
  • Neumáticos: Riddler
  • Peso: Mucho kg
  • Equipaje: Deuter, jack Wolfskin, rovativ

BMC urs


Alex Martínez Marín (España)| @alexmartinez_51

Experiencia: Transcordilleras
Badlans 23 y 24
Jeroboam
Granguanche

Expectativas: Disfrutar mucho!!!! Y sumar kilómetros

  • Bicicleta: BMC urs
  • Disciplina: Gravel
  • Material: Carbono
  • Transmisión: Monoplato – Sram xxsl/red bielas QO
  • Tipo: Electrónico
  • Desarrollos: 44T 10-52
  • Neumáticos: Schwalbe G-one RS 45
  • Peso: 8,3 kg
  • Equipaje: Cyclite
    Top tube
    Frame small
    Nano en el tubo asiento

Megamo West


Borja Gascón (España) | @Borja_gascon

Experiencia: Hace dos años estuve en la edición inaugural de Termes 53.

Expectativas: La otra vez hice 50:50h así que espero mejorar ese tiempo.

  • Bicicleta: Megamo West
  • Disciplina: Gravel
  • Material: Carbono
  • Transmisión: Monoplato – Sram Red/Eagle
  • Tipo: Electrónico
  • Desarrollos: 38/ 10-52
  • Neumáticos: Pirelli Cinturato Gravel M
  • Peso: 11? kg
  • Equipaje: Sillín, top tube y frame de Geosmina gama You-Dee UL

Canyon Grizl CF SL 7 eTap


Aitor Gonzalez

Experiencia: Bickepacking:
Madrid – Vitoria-Gasteiz
Iberica Norte Rioja Alta loop

Expectativas: No hacer un DNF:)

  • Bicicleta: Canyon Grizl CF SL 7 eTap
  • Disciplina: Gravel
  • Material: Carbono
  • Transmisión: Monoplato – SRAM Rival XPLR eTap AXS
  • Tipo: Electrónico
  • Desarrollos: 40T – 10-44 12s
  • Neumáticos: Pirelli Cinturato Gravel M
  • Peso: kg
  • Equipaje: Bolsa manillar: Rapha Explore
    Bolsa tubo superior: Apidura x Canyon
    Bolsa cuadro: Apidura Expedition 4,5L
    Bolsa sillín: Columbus Outdoor 18L

Giant Revolt Advance 2


Jesus Alonso (Española)| @jarmiens

Experiencia: Brevets, este año, 200 300 y 400.

Expectativas: Disfrutar. Y si se puede, terminar.

  • Bicicleta: Giant Revolt Advance 2
  • Disciplina: Gravel
  • Material: Carbono
  • Transmisión: Doble plato – GRX 600
  • Tipo: Mecánico
  • Desarrollos: 46/30 – 11/42
  • Neumáticos: Continental terra speed
  • Peso: 10 kg
  • Equipaje: Top tube y medio cuadro geosmina. Bolsa de sillin Columbus.

KOBA


Stevan Chaves (España) | @stevanchaves

Experiencia: Suelo montar en bici de vez en cuando!

Expectativas: Acabar será un triunfo

  • Bicicleta: KOBA
  • Disciplina: Gravel
  • Material: Carbono
  • Transmisión: Monoplato – XPLR 13 GARBARUK 10 52
  • Tipo: Electrónico
  • Desarrollos: 38/ 10/52
  • Neumáticos: CST CONVOY PROTOTYPE
  • Peso: 9 kg
  • Equipaje: Tekmax, Apidura

Megamo West


Jens P.B (Alemán) | @jenz.pb | Cap#: xxx

Experiencia: Istraland, Veneto Gravel, Leman Challenge, Hardennes Gravel Adventure, some UCI Events/Races

Expectativas: Some nice routes beside everyone else normally see.

  • Bicicleta: Megamo West
  • Disciplina: Gravel
  • Material: Carbono
  • Transmisión: Monoplato – Sram Force
  • Tipo: Electrónico
  • Desarrollos: 36×10-52
  • Neumáticos:
  • Peso: 9kg kg
  • Equipaje:

Nordest Superalbarda 2


Isidor Gelabert Pascual (Español)| @ezy_door

Experiencia: Ruta Al Ballut en solitario en diciembre de 2025. Las dos ediciones de Termes 53, Seis ediciones de Sa200, entre 2019 y presente.

Expectativas: Que todo salga bien y que pueda acabar en tres días y medio, que sería el equivalente al año pasado, que tardé cuatro días, con 80 km más. Nunca he estado en disposición de disputar ningún podio, ni me importa mucho mi clasificación.

  • Bicicleta: Nordest Superalbarda 2
  • Disciplina: Gravel
  • Material: Acero
  • Transmisión: Monoplato – Shimano GRX 810 11 v + cassette y caja de poleas Garbaruk
  • Tipo: Mecánico
  • Desarrollos: 38T – 10/46
  • Neumáticos: Tufo Thundero 44
  • Peso: Desconocido. Alrededor de 14 kg con equipaje kg
  • Equipaje: Bolsa de sillín Ortlieb 13l quick release.
    Bolsa de cuadro Restrap 4,5l.
    Barras de triatlón muy económicas y básicas que compré hace siglos en Noruega, para llevar una bolsa estanca Canyon con la esterilla hinchable y el vivac.

Orbea Terra H41


Isabel Karlsen (Noruega)| @isabelschka

Experiencia: Este es mi primer umtramaraton

Expectativas:

  • Bicicleta: Orbea Terra H41
  • Disciplina: Gravel
  • Material: Aluminio
  • Transmisión: Monoplato – Sram
  • Tipo: Mecánico
  • Desarrollos:
  • Neumáticos:
  • Peso: kg
  • Equipaje: Specialized y Rapha

Canyon Grail cf sl


Joan Lladó Pomar (España) | @joan_llado_pomar

Experiencia: Mallorca 312, Sierra Nevada Límite, Subida al Veleta, Utopia Gravel, etc

Expectativas: Objetivo: terminar.

  • Bicicleta: Canyon Grail cf sl
  • Disciplina: Gravel
  • Material: Carbono
  • Transmisión: Monoplato – Shimano GRX
  • Tipo: Mecánico
  • Desarrollos: 38T – 10/52
  • Neumáticos: Maxxis Reaver 40mm
  • Peso: 12,5kg kg
  • Equipaje: Cyclite (Frame, top tube, saddle)

Scott Addict Gravel RC


Marco Lingua (Italy) | @mrc.l

Experiencia: Zuri Escape 2025
Swiss Divide 2026

Expectativas: 50hrs

  • Bicicleta: Scott Addict Gravel RC
  • Disciplina: Gravel
  • Material: Carbon
  • Transmisión: Single chainring – Sram Red XPLR 13s
  • Tipo: Electronic
  • Desarrollos: 38T – 10/46
  • Neumáticos: Tufo Gravel Thundero HD 48
  • Peso: 8 kg
  • Equipaje: Tailfin Frame Bag, Apidura Top Tube Bag. Restrap Hydravest

Megamo West


Maria Antònia Barceló Ferragut (Espanya) | @miri_an_tonia

Experiencia: First ultracycling experience.

Expectativas: Take fun & Enjoy Mallorca for a few days.

  • Bicicleta: Megamo West
  • Disciplina: Gravell
  • Material: Carboni
  • Transmisión: Monoplat – Sram Apex
  • Tipo: Electrònic
  • Desarrollos:
  • Neumáticos:
  • Peso: kg
  • Equipaje: Maap & Taiflin

3T extrema italia


Ronan GARNIER (French) | @Garnierronan6927

Experiencia: Termes 53 2025
Termes 53 2024

Basajaun 2025

Badlands 2024

Camino de cid 2025

Expectativas: Disfrutar con amigos

  • Bicicleta: 3T extrema italia
  • Disciplina: Gravel
  • Material: Carbono
  • Transmisión: Monoplato – Sram XX – 3 T Torno
  • Tipo: Electrónico
  • Desarrollos: 40 T . 10/52
  • Neumáticos: Schwalbe G one RS Pro 50 mm
  • Peso: 8.5 kg kg
  • Equipaje: Tailfin frame bag and top tube
    Apidura race saddle bag
    Cafe du cyclist barre bag

Sobre The Traka, ultraciclismo, las marcas y la pérdida de pureza

José Luis, viejo amigo del blog, nos da su visión acerca de la polémica que tanto se está hablando últimamente sobre The Traka y el boom de las pruebas de ultradistancia.

Se viene escuchando desde hace tiempo, pero la polémica ha terminado de explotar tras la última edición de The Traka.

Es evidente que desde 2020 las pruebas de ultraciclismo han crecido muchísimo. Ese crecimiento ha ido de la mano del auge del gravel. Lo que hace apenas unos años eran eventos de nicho, con un carácter casi clandestino y una estética deliberadamente underground, hoy atrae patrocinadores, marcas, medios especializados y bastante dinero. Solo hay que mirar el caso de The Traka: nació en 2019 con menos de 100 participantes y en 2026 ha reunido a alrededor de 4.500 ciclistas y unos 15.000 espectadores en Girona.

Y, claro, eso gusta a algunos y molesta profundamente a otros.

A quienes no les gusta suelen justificarlo envolviendo el ultraciclismo en una especie de halo de pureza original que, según ellos, se estaría perdiendo. El argumento es conocido: antes todo era más auténtico, más libre, menos reglado y menos pendiente de patrocinadores, rankings o focos.

Precisamente eso es lo que ha estallado este año en The Traka. Parte de la polémica no gira solo alrededor de la comercialización, sino de cuestiones bastante más concretas: seguridad, salidas masificadas, interferencias entre amateurs y élite, problemas de reglamento y dudas sobre la equidad deportiva. Corredores profesionales denunciaron situaciones caóticas en carrera y medios de comunicación hablaron abiertamente de que la ultradistancia está entrando en una fase en la que ya no basta con apelar al “espíritu libre” para justificar ciertas carencias organizativas.

Y ahí hay un debate interesante.

Porque si un evento quiere convertirse en referencia internacional -y hoy The Traka ya es, para muchos, la gran cita gravel europea- entonces parece lógico exigirle estándares acordes a su dimensión. Cuantos más participantes, más dinero, más visibilidad y más profesionalización, mayor debe ser también el nivel de organización. Porque cuando hay dinero aparecen las trampas y la pérdida de honestidad que siempre ha ido asociada al ultraciclismo. No es una traición al espíritu original; es una consecuencia natural de crecer.

A mí nunca me han gustado las marchas ciclistas de carretera o MTB con miles de personas, avituallamientos gigantes, stands comerciales y un ambiente que a veces se parece más a una feria que a una salida en bici. Pero no me molesta que existan. Simplemente, no participo.

Ahora este tipo de pruebas “comerciales” está llegando a la ultradistancia y parece molestar. Entiendo que no te guste, como a mi, pero ¿molestar?

A quien no le gusten eventos como The Traka o Badlands tiene hoy una oferta enorme de pruebas por toda España y Europa: eventos pequeños, autosuficientes, ultras de cualquier tipo, brevets, rutas no competitivas y carreras donde participan cien o doscientas personas sin focos ni fotógrafos.

Esta discusión me recuerda al de la música. Al que le gusta un grupo cuando toca en un bar para diez personas y, en cuanto graba su primer disco y empieza a llenar salas, dice: “ya no es lo mismo”, “se han vendido”, “antes eran mejores”.

A veces es verdad. Pero muchas otras veces no es que el grupo haya cambiado tanto; es que se ha perdido el sentimiento de pertenencia. Y quizá eso es lo que está pasando ahora con parte del ultraciclismo.

Bikepacking: Crónica de una pureza perdida

… publicado originalmente como newsletter en Substack

Tanto ruido está habiendo estos días acerca de la Traka que cuesta entender qué pasó. Desorganización, trampas, falta de ética… Posiblemente, como todo en la vida, el problema está en la ignorancia y las modas, y creo que conviene recordar de dónde venimos para entender mejor lo que somos.

Foto: bite.of.me en Transpyrenees 2021 (by Transibérica)

 

Las pruebas de ultradistancia nacieron ya entrado el siglo XXI como un guiño a los orígenes del ciclismo, donde las etapas eran interminables, había poca vigilancia, la asistencia externa estaba prohibida y los controles eran muy difíciles. Así fue el primer Tour de Francia en 1903. En el de 1904, descalificaron a los 4 primeros por diversas trampas, como coger trenes para atajar y recibir ayuda externa, por lo que la picaresca siempre existió.

¿Y por qué las trampas? Pues porque el premio era una buena suma de dinero, lo equivalente a varios meses de duro trabajo en aquella época.

Lo que hoy conocemos como pruebas de ultradistancia o bikepacking comenzó en 1999 con la Great Divide, que en 2008 evolucionó en la Tour Divide que todos conocemos y que inspiró a Mike Hall a crear la Transcontinental en 2013, sentando las bases de lo que se ha popularizado después y que tanto nos gusta.

Mike Hall lo tenía claro: lo suyo era una carrera, quería a los mejores atletas en ella y que se exprimieran al máximo. Pero no quería premios para no adulterar la carrera. Con dinero de por medio todo se desvirtúa y aparecen las trampas, los casos de dopaje, gente cogiendo trenes o acortando el recorrido…

En esos años, Instagram no era nuestro escaparate y las marcas no creían en este ciclismo. No era fácil dejarse ver, pero más difícil era fingir: estaba quien quería estar. Y más o menos (obviando las diferencias de clases) todos participaban en igualdad de condiciones. Tu bici con ruedas aero ultra ligeras de 4.000€ podían ser tu condena si partías un radio en mitad de Bosnia, donde te sería muy difícil encontrar repuesto. Menos puede ser más. Esa era la filosofía.

Transpyrenees 2020

 

Pero todo cambió, como todo cambia. La visibilidad de estas pruebas fue en aumento, como también la participación y la propia Transcontinental se convirtió en una estructura ultraconservadora, con multitud de reglas y jueces velando por el estricto cumplimiento de las normas y valores que ellos defendían, descalificando a corredores por el más mínimo de los detalles, ganándose así multitud de detractores.

Paralelamente, gente u organizaciones pequeñas empezaron a crear sus propios eventos, con filosofía de autosuficiencia, con normas menos estrictas y menos “olor” a competición, a donde acudían gente con ganas de participar en algo organizado, pero en un ambiente distendido de bikepacking. España puede que sea el país donde más pruebas de este estilo haya.

 

Parece que hay unas normas mínimas comunes básicas en todos estos eventos pero, de momento, no hay organismo que las regule. ¿Hace falta? ¿No nos debería bastar con nuestra propia ética y sentido común? Parece que no.

El boom ha sido tan grande que ex-pros vienen a probar esta disciplina, y por supuesto, a ganar. Las pruebas multitudinarias de gravel, con gran tirón mediático como The Traka, crean distancias “ultra” abriéndose así a este mercado, y acuden participantes que quizá no saben bien de dónde venimos, ni la génesis de todo este movimiento.

Acusaciones de trampas deliberadas, sospechas de dopaje, comportamientos antideportivos… Ahora ya no somos cuatro pelagatos descubriendo hasta dónde podemos empujar nuestros límites. Lo que parecía el refugio de quienes, siendo más o menos competitivos, querían alejarse del ambiente tóxico y hostil de la alta (y media) competición, se sienten ahora arrinconados por una inercia que ha vuelto a poner el foco en el resultado y no en el camino; el refugio se ha vuelto escaparate.

Foto: @conmisojos – 500 Millas Cannibal 2023

 

Pero no hace falta buscar culpables, porque todos los somos en parte. Quienes recomendamos probarlo a un amigo, quienes damos voz a gente a través de un podcast, quien sube la foto de turno a Instagram orgulloso con su medalla de finisher o quien comparte las estadísticas de Strava en una story… Quizás en la misma medida que quien organiza un evento humilde y le pone un precio o quien ve un filón aquí y crea un mega evento.

Pero no nos olvidemos, seguimos siendo cuatro y el de la guitarra, solo que ahora nos encontramos todos divididos: unos quieren normas más estrictas, otros que los estrictos sean más laxos y otros que se prohiba prohibir. Somos una sociedad yonki del ruido y necesitamos crearlo. Así hemos conseguido convertir lo simple en algo innecesariamente complejo.

Un día, las tendencias, la moda o el ruido mirarán para otro lado, y volverá todo a sus orígenes. Quizá volvamos a las pruebas estilo Tour Divide, donde no hay apenas organización, ni siquiera cuestan dinero, pero sí hay filtro de selección y quien no acredite saber de qué va esto, no participa.

Lo bueno es que ahora hay dónde elegir: las hay grandes, pequeñas, competitivas o de pseudo competición, sin nada de esto y con todo mezclado, mediáticas y underground.

Pero que no se nos olvide, lo bonito de esta disciplina es su esencia pura: que siga siendo una aventura. Que quien lo pruebe salga transformado de ella, porque por un día, dos o una semana, la vida parece tan sencilla y el mundo exterior está tan en standby, que vivir y pedalear son exactamente lo mismo. ¿No crees?

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SALAM ALEIKUM, TÉ CON DÁTILES

Recorrer en bicicleta las majestuosas montañas del Atlas durante 7 días y 7 noches. Entre pueblos inhóspitos, té con dátiles y la calidez de sus gentes, en este artículo Ana R.F. nos invita a reflexionar sobre la vida, la fe y la conexión entre mundos. Un viaje de contrastes, emociones y aprendizaje en el corazón de Marruecos.

Hacía años que uno de nuestros deseos, antes de conocernos Borja y yo, era pedalear por las montañas del Atlas y a veces lo que creas en tu mente se crea en la realidad. Así voy a contar mi humilde experiencia durante 7 días y 7 noches, con el comienzo del Ramadán en Marrakech y pedaleando los pueblos inhóspitos a las faldas de las majestuosas montañas del Atlas.

Creo que Salam Aleikum es la palabra que más he repetido en estos 7 días, así la pongo de título como comienzo de esta historia. Comienzo tiene que ver con la interacción entre ambas partes, ambos mundos, teniendo en cuenta que un mundo puede ser desde una persona, un territorio o un animal hasta una emoción, y que lo más *baraka para empatizar con el mundo es la comunicación.

*baraka=valioso

Comenzamos nuestra ruta en bici cuando quedamos con Mohamed, un conocido de Borja por las carreras de ultraciclismo, en la misma plaza Jemaa el Fna. Tan majo que nos subió en coche hasta la cima de nuestro primer puerto, no nos daba tiempo hacer la ruta circular sin su ayuda con los días que teníamos. El día de antes habíamos alquilado las bicis en una tienda de la ciudad Atlas Sport Bike Shop. Unos chichos muy majos y ¡las bicis una maravilla! Adelanto que ¡no nos fallaron en todo el viaje!

                1º Etapa – Contraste – 66,71 km +720 m

Llegando a la cima del puerto Tizi n’Tichka, desde el coche veíamos que comenzaba a lloviznar, agua nieve y ventolera. Salimos del coche poniéndonos toda la ropa de lluvia, montamos las bicis y bajamos despidiéndonos a lo lejos de Mohamed. Al ratito, al pasar ese valle, ya salía el sol y seguimos pedaleando. Ahí ya todo era diferente a Marrakech, los pueblos eran pequeños, silenciosos y había poca gente. Borja y yo nos mantuvimos observadoras, silenciosas también y un poco serias, por lo menos yo. Después de unas 4 horas pedaleando paramos a admirar el paisaje y se me cayeron unas lágrimas. Estaba muy conmovida y sobrecogida por todo lo que veía. Aldeas muy aisladas, con casas de adobe, muchas en ruinas, poca gente, algunos niños, adultos contemplativos, poca vegetación…

– ¿Cómo vive esta gente? ¿Dónde cogen agua? ¿Cómo les recoge la ambulancia si les pasa algo? ¿A qué hora pasa el autobús del cole? ¿Qué hacen en su tiempo libre? Todas estas preguntas y más se me pasaban por mi cabeza de europea con una vida organizada y una cultura vinculada a la productividad o tener que estar siempre haciendo algo. Después de hablarlo con Borja y soltarlo, entendí mejor lo que me estaba pasando, entendí que formaba parte de mi viaje y calmé esas emociones. Al rato llegamos a un pueblito donde nos encontramos el Aubergue Achaoud estupendo y con mucho color, era muy acogedor. Pasamos y el señor que lo cuidaba nos metió en la cocina para ofrecernos todo lo que tenía. Este momento me ayudó un poco a entender más sobre esos pueblos. Nos cargamos de energía con Harira, mi sopa favorita, tortilla bereber deliciosa y un cous-cous con verduras riquísimo. Cómo no, un té.

Seguimos nuestro camino por el precioso Valle de Ounila hasta acabar, antes de que el sol se escondiera, en el pueblo de Ait Ben Hadu. Asombrada por el movimiento que había y bastante turismo a diferencia de los anteriores. Era un lugar donde desde hace años grababan películas. Había muchos albergues, nos alojamos en La Baraka, lo gestionan unos chicos, las mujeres limpian y hacen la comida. Nos dieron el té de bienvenida con unos snacks ricos con sabor a anís. Después de una ducha caliente y una vuelta por el pueblo, nos cocinaron una sopa y tajin con albóndigas en salsa de tomate riquísima.

                 2º Etapa – La FE- 105 km +1.515 m 

Eran sobre las 7h y me desperté con el sonido del canto de oraciones del Corán. Lo hacen desde los altavoces que tienen en lo alto de todas las mezquitas durante al menos 5 veces al día. Descansamos muy bien y nos pusieron de desayunar pan con miel, dátiles, tortilla, café y zumo de naranja, con ese desayuno podíamos afrontar los kilómetros que nos pusieran por delante. Salimos a pedalear antes de las 9h y hacía muy buena temperatura, durante todo el viaje han sido como 16ºC de media, estupendos para pedalear. Teníamos muchos km por delante, los paisajes seguían siendo abrumadores de inhóspitos, cuerdas de montañas que no acababan. Nos encontramos con manadas de perros muy mansos y a simple vista bien cuidados. En todo lugar aparecen perritos, gallinas y gatos.

Llegamos a Anzal, un pueblito a mitad de kilómetros de la ruta del día, en mitad del valle regado por el Asif Tidili, y pensábamos tomar un café. Parecían todos los lugares para tomar algo como cerrados, entendemos que por el Ramadán. El pescado y el pan llegan en furgoneta. Dimos una vuelta para indagar y un señor en bici nos saludó en italiano. Mohamed, muy majo, nos invitó a su casa a tomar un café, pastas y dátiles, cómo no. Allí estaba su compañera Jose, una mujer de origen Suizo y viajera, habían decidido hacerse una casa, vivir juntas la jubilación allí y montar un futuro Air B&B (mohamedaitameur17@gmail.com). Después de coger fuerza seguimos pedaleando y en una parada al salir de Anzal un hombre en una bici roja plegable clásica de 20″ se acercó curioso por saber quienes éramos. Sabía hablar un poco de español, inglés, y francés. Muy majo, se movía en bici para comprar lo que necesitaba en otros pueblos. Kilómetros más adelante cogimos una carretera guapísima pero que parecía desabrigada. Una recta que parecía infinita adentrándose en otro valle comenzando por el lago Tagheddoute. En esta carretera en muy buen estado, aunque no estaba pintada, descubríamos pueblos fascinantes. Parecían perdidos, pero siempre aparecía alguien contemplando, en moto, algún coche, furgonetas llenas de personas y cosas y niños y niñas que salían a la carretera a saludarnos. En todos los pueblos hay una mezquita con una torre bien alta, para encontrarla fácil y que no se olvide dónde está el centro. Que pase lo que pase, lo importante es rezar y creer en que alguien te escucha. Durante el día en ruta comemos barritas de frutos secos con miel envueltas en film que venden muy baratas en los puestos ambulantes.

Antes de anochecer, yo un poco cansada, llegamos a nuestro destino del día, Assais. Nos alojamos en un albergue un poco difícil de diferenciar del resto de casas porque no tenía carteles, pero nos abrió la puerta Yassir, un chico de allí buen anfitrión, un buen sirviente como él se definía. Nos hizo la cena mientras hablaba por teléfono con su novia, un tajín con pollo y verduras y como no té con dátiles. Esa noche fue de mucho mucho viento; daba las gracias por tener un sitio donde dormir cobijados y con mantas.

                 3º Etapa – El “Desarrollo” – 112 km +700 m

Nos despertamos y Yassir había preparado un desayudo para nosotros, té con dátiles, quesitos y pan con miel. Después nos despedimos y seguimos nuestra ruta. No dejamos de maravillarnos de esos paisajes y puertos llenos de montañas. Había señales en tres alfabetos diferentes, árabe, amazigh y latino. A veces el color naranja de la tierra me generaba inquietud y preocupación. A veces cuando veía pueblos donde corría un pequeño río que a su vereda tenía palmeras, arbustos y se escuchaban pájaros me devolvía sosiego.

Creo que el burro es el animal que más les ayuda, hemos visto muchos, también muchos pastores con rebaños de cabras y ovejas, de ahí que un alimento principal local es la leche y la mantequilla. También era un valle donde debido a su altitud e imagino las cualidades de la tierra se trabajaba el azafrán. Llegando a la mitad de los kilómetros del día salimos de esa carretera mágica para volver a una nacional. Ahí pasamos por varios pueblos más grandes uno de ellos Taliouine. En todos, grandes o pequeños, siempre había un taller mecánico y una tiendecita donde comprar algo de comer y agua. A lo largo de la misma pasamos por muchas empresas de azulejos, donde trabajaban la madera, soldadores, cementeras, yesaires… Hemos visto muchas escuelas a lo largo del viaje, unas más grandes que otras. Siempre llenas de niños y niñas y adolescentes. Muchas se mueven en bici porque queda lejos de su casa. Los coles que están a muchos kilómetros hacen de internado para algunas y así no tener que hacer viajes tan largos a diario.

Llegamos a Oulad Berhil, un pueblo que parecía grande, lleno de movimiento a las 17h, como si de una feria se tratara. Aquí me sentí un poco incómoda, aparte de que se ven pocas mujeres, extranjeros tampoco. Nos alojamos en un hostal típico de allí donde se alojan familias marroquíes, muy a gusto y donde también nos hicieron un tajín con pollo y verduras muy sabroso para cenar y, cómo no, té con menta.

                 4º Etapa – Desastre: del latín des “desafortunado” y astre “astro”, “estrella” – 71 km + 480 m

Nos levantamos, organizamos todo el bikepacking y nos dispusimos a buscar un transporte que nos llevara a la cima del Tizi N´test. De nuevo, sin la ayuda de otro transporte, no podíamos acabar la ruta en los días previstos. Fue muy fácil, negociamos con Mohamed, un taxista local que nos subió por 300 DH.

Durante el camino, los tres sostuvimos un silencio duro y un tanto incómodo entre la dificultad para comunicarnos y lo devastador que era ver cómo estaban las comunidades que habían sobrevivido al terremoto que sufrieron en 2023.  Se hizo más desolador por ser una mañana de niebla y lluvia, pero al llegar a la cima había una especie de refugio con dos hombres muy majos que entre sonrisas y un fueguito que tenían encendido me devolvieron las ganas y la ilusión por el sentido del viaje. Pedimos unos cafés y una omelette bereber para pasar la espera a ver si la niebla se esfumaba, mientras nos ayudaron a ponernos film en las botas para que no se calaran nuestros pies. Salimos del carismático refugio y el sol nos acompañó durante la bajada. Preciosa. Sin palabras. A mitad de camino volvimos a ver los pueblos trabajando por recuperar sus casas e imagino que su modo de vida. Durante kilómetros, mucha gente trabajando en recuperar las carreteras, muchos escombros, derribos y maquinaria pesada. Pudimos parar en una zona donde había una especie de mercado improvisado a comprar una especie de focaccias con verduras, tortas de aceite y pan de maíz.

La última media hora antes de llegar a la localidad de Ouirgane, donde había un lago grandísimo y montañas cercanas, se puso a diluviar. Nos alojamos en un albergue estupendo, aquí no hubo té con dátiles, pero nos cuidaron dejándonos una manguera para limpiar toda nuestra ropa y bicis del barro rojo, con el confort de la habitación y con una cena riquísima, esta vez con rodajas de naranja con canela como postre.

                5º Etapa – Negociar – 63 km +500 m

Nuestro último día, compartimos desayuno con una pareja alemana muy viajera y nos despedimos del padre de familia y regente de la casa. Le pregunté cómo vivía la gente después del terremoto y me dijo que había sido un suceso positivo. Que el gobierno ahora se hace más cargo de esas poblaciones cuando antes no lo hacía.

Cogimos carretera subiendo de nuevo dos puertos preciosos con las montañas nevadas cada vez más lejos hasta llegar a un pueblo donde nada más parar ya me querían vender pulseras. Casi se las compro, aunque no me gustaban, menos mal que Borja me ayudó a salir de ese negocio y la verdad que los hombres muy majos se despidieron con amabilidad. Les gusta interactuar y el negocio, pero si finalmente hay buena intención por ambas partes todo queda en consonancia.

Fue bonito pedalear largos kilómetros en línea recta, hacia abajo y hacia nuestro destino con las emociones a flor de piel y con ganas de tomar un zumo de frutas en la plaza de Marrakech, comprar un suvenir, quedar de nuevo con nuestro amigo Mohamed para compartir la experiencia, volver a darle las gracias y tomar un té con menta.

Así fue.

Gracias a Borja por su alma bereber y espíritu aventurero. Por hacerlo fácil, bonito y real.

La ruta que hicimos la podéis encontrar en este enlace

Un viaje es como la piel, hay un antes y un después ya pase por una herida o una caricia.
Hay verdades y cuentos, pero la verdad es que,
los conocidos se vuelven amigos
y que por mucho que te cuenten historias, vivirlas es otra historia.
Que cada persona tiene una manera de mirar al mundo
y que la migración es un fenómeno complejo y duro.
Que los budistas estudian la mente,
que los bereberes contemplan el paisaje y que muchos cristianos estamos hartos de la religión.
Que las mujeres son admirables y más a las que viajan solas.
Que la naturaleza es la mayor obra de arte hecha por Diosas.
Que las mezquitas y las iglesias se asemejan mucho. Y que los pueblos de Teruel o La Mancha podrían ser un pueblo amazigh.
Que sería perfecto no querer llevar la razón porque llevarla no sirve para nada.
Que reflexionar es interesante y necesario.
Que la fe es un concepto empírico y místico a la vez.
Que el silencio debería de estar más presente en todas las culturas.
Y que la suerte tiene que ver con los privilegios.
Que los países que pensamos que están menos desarrollados son más ecológicos que la ecología de moda en Europa.
Que a nivel energético y simbólico que millones de personas hagan algo a la vez es muy poderoso.
Que sigue habiendo mujeres y hombres libres.
Que la hospitalidad y la confianza no tienen precio.
Que deberíamos de agradecer, valorar y sonreír más a menudo.

Camí dels Assagadors

Omar nos cuenta su experiencia bikepacking por el Camí dels Assagadors, una ruta de 700 km entre Gandía y Sagunto. . Desde la costa mediterránea hasta las montañas del interior, esta experiencia refleja la esencia del ciclismo sin prisas, disfrutando del espíritu de la autosuficiencia y la exploración.

Unos días libres inesperados en el trabajo ponen la maquinaria a funcionar, Wikiloc y Komoot echan humo. Siendo febrero, la vista estaba puesta hacia el sur o el levante para huir del frío de la meseta.

Tras un par de días de búsqueda, la ruta a seguir ya parece clara, los días que tengo me cuadran, el tiempo es bastante bueno para la fecha (contad que soy de León y por aquí el frío aprieta de narices) y además es una ruta 100% fiable y con bastante información para prepararme las etapas, así que la decisión está tomada.

El Camí dels Assagadors se presenta como una idea perfecta para unos días de bikepacking.

Furgoneta rumbo a Sagunto, 7 horas de viaje con parada imprescindible en Teruel de cara a coger las últimas provisiones en la tienda de Surya 😉

Por delante 9 días de pedaleo para hacer unos 700 kilómetros aproximadamente. Los chicos de Rodera proponen empezar la ruta en Gandía, terminarla en Sagunto y moverse de un sitio a otro en tren de cercanías.

Yo calculo que tengo el tiempo suficiente para unir estos dos puntos también a pedal, además será una primer etapa perfecta para calentar las piernas, pedalear con 20 grados al lado de la costa fue muy agradable. Para dormir busqué irme hacia el interior, vivaqueando en el precioso Plà del Barber.

Una vez que empiezas la ruta “oficial” vienen las cuestas, primero remontando el río Serpis por su espectacular Vía Verde, con tramos encañonados muy bonitos.

Abandonar Beniarrés fue una tarea dura, rampones del 15%, menos mal que eran hormigonados y la imponente cima del Benicadell te mantenía siempre distraído. La segunda noche la pasé en un modesto refugio cerca de la Cava Pedrera.

Empezar cuesta abajo la etapa parece bonito, pero el fresquito de las mañanas deja el cuerpo siempre destemplado, menos mal que el Colacao que me tomé en Bocairent estaba bien caliente. Tocaba ahora subir y seguir en dirección a los pueblos de Fontanars dels Alforins y la Font de la Figuera. En esta zona empiezan a abundar los almendros, que luego me acompañarían en buena parte de la ruta. En esta época del año estaban en floración y sus hojas son preciosas.

La Fuente Huesca fue un lugar excepcional para la noche, ya que además de un punto de agua, tiene un amplio refugio donde dormir.

El cuarto día se presentaba bastante duro, el principio con buenas cuestas salvando los desniveles provocados por la erosión de dos ríos, Grande primero y Fraile después. Este último lo sigo durante unos cuantos kilómetros por una pista muy bonita, encañonada y con pozas bastante chulas.

Bicorp fue un punto muy importante, ya que desde aquí al siguiente punto donde poder recargar agua hay más de 50 kilómetros. Por el camino, una noche en el refugio de la Casa del Empalme, lo que significa cargar con mucha agua durante la durísima subida hacia la zona del tajo Cortés. Pero como todo en la vida, va pasando y lo mejor del bikepacking es precisamente esto, poder tomártelo todo con la calma necesaria, no mirar el crono, disfrutar de cada curva, de cada subida, etc.

El quinto día empecé a ver los estragos que la Dana había hecho en el territorio, estremece llegar a sitios donde lo que antes era un pequeño arroyo, ahora ocupa mucho más terreno. Ir por un carretera y de repente llegar a un puente que ya no existe te hace ver la salvajada de agua que tuvo que pasar por allí aquellos días.

Por suerte para mí, cambiando algún que otro tramo y empujando alguna que otra vez la bici, pude salvar todos esos obstáculos y seguir con mi Camí, que este quinto día me llevaría hasta el precioso paraje de la fuente Vallesa, donde el pequeño techo de una zona de barbacoas me dejarán hacer un decente vivac.

El sexto día me acerco a la Sierra de Chiva por una preciosa pista, muy aérea y con unas vistas de vértigo. El pequeño supermercado de Chera me da una gran alegría, es domingo y está abierto, qué maravilla.

Si pedalear Valencia era poco, hoy la etapa me hace entrar en la provincia de Cuenca, visitar la laguna de Tarayuelas y dormir en el bonito paraje del mirador de la Olla.

Ya voy a por el séptimo día de ruta y los primeros kilómetros son siempre muy duros, la espalda se resiente de tanta esterilla y las piernas parecen pedir clemencia. Todos los días he estado haciendo entre 75 y 90 kilómetros, rondando y superando los 2000 positivos, siempre tirando de una bicicleta cargada con todo el equipo para ser los más autosuficiente que se pueda. Esto te da momentos de paz mágicos perdido en la montaña, pero también te hace sufrir de lo lindo en cada subida.
Consulto Google Maps y me lanzo a por un pequeño atajo por carretera este día, en kilómetros y desnivel no se nota mucho, pero uno los pueblos de Aras de los Olmos, la Yesa y. Abejuela con bastante rapidez.

Si antes decía que había pasado por Cuenca, ahora sumamos Teruel a la ecuación. Como dicen los chicos de Rodera, notarás ese olor a Montañas Vacías en el paisaje casi desde el primero momento. Si alguien ha pedaleado cerca de Javalambre, se hará una idea de a lo que me estoy refiriendo

Un bonito refugio al lado de la Ermita de Santa Margarita en Andilla me hará pasar una noche reparadora después del día más largo de todos.

Para los dos últimos días, ya solo me quedan 100 kilómetros, pero aprovechando el tiempo al máximo, decido partirlos en dos cómodas etapas, total, esto es ciclismo sin prisa y no me va a adelantar nadie por despertarme un poco más tarde o por parar más tiempo en el bar a la hora del almuerzo 😃

Y aunque esto no haya tenido nada que ver con una competición, pedalear unos pocos kilómetros por la vía de Ojos Negros a mí me ha sabido a victoria de Tour, porque el viaje ha sido precioso y acabarlo siempre da ese punto épico que tanto nos gusta.

Por último, dar las gracias a los chicos que están detrás de Rodera.cc porque se han currado un recorrido precioso y además a través de Instagram y correo electrónico me han resuelto un montón de dudas, así que no os lo penséis dos veces y lanzaos sin ninguna duda a pedalear el Camí del Assagador.

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“Mud party” en las tierras de Don Quijote

Crónica de una salida en bicicleta gravel en La Mancha, en condiciones difíciles como lluvia, viento y barro. De Alcázar de San Juan a Aranjuez, pasando por pueblos emblemáticos como Herencia o Consuegra, famosos por sus molinos de viento.

Enero 2025. 144 km / 600 m+

No era el mejor día para una mini aventura gravel, había llovido los días anteriores y también había previsión de lluvia y viento durante todo el recorrido. A pesar de ello, cuando eres padre, no puedes desaprovechar las pocas oportunidades que se presentan para estas escapadas. Por suerte, tuve lluvia gran parte de la mañana, pero fue una lluvia muy fina que apenas molestaba.

Como se prevía viento fuerte del sur me decidí por viajar en tren hacia el sur y hacer un recorrido dirección norte. Explorando las opciones para viajar en tren, me decidí por viajar a Alcázar de San Juan e ir pedaleando dirección norte hasta Aranjuez para volver en tren de cercanías a Madrid.

Salí de Alcazar de San Juan por una pista dirección Herencia en el km 10, primer imprevisto, llegué a un rio pero no había puente para cruzarlo. No era un gran contratiempo porque podría llegar a la carretera por una pista paralela al rio y seguir por carretera hasta Herencia. En esta pista tuve el primer contacto con el barro, una especie de arcilla pegajosa que llenaba de barro la horquilla y las vainas bloqueando las ruedas. No merecía la pena limpiar y volver a montar porque en 20 metros volvían a estar bloqueadas así que tuve que portear la bici hasta la carretera.

En Herencia subí al cerro donde quedan algunos de los molinos de viento tan típicos de La Mancha y seguí por una pista muy bonita, atravesando olivares y viñedos hasta Puerto Lapice donde hice una parada para reponer fuerzas en un bar. Aquí volví a subir al cerro a ver los molinos y continué pedaleando por un valle lleno de olivos centenarios.

Hasta este punto la ruta había sido dirección oeste pero al llegar al collado tras la subida al valle giré dirección norte y ya tuve viento a favor hasta el final del día en Aranjuez.

Llegué rápidamente a Consuegra, el pueblo más famoso de la zona y el que conserva el mayor número de molinos. Aprovechando que el viento soplaba fuerte en ese momento seguí por carretera hasta Turleque. Y de aquí seguí por una pista hasta que, en cierto punto, sobre el km 90, lo que parecía a simple vista un pista de grava, era en realidad una especie de arcilla blanquecina pegajosa que impedía avanzar porque cada 20 m se bloqueaban las ruedas. Nunca he visto un material tan pegajoso.

Fueron unos 7 km de auténtico infierno, de los que solo puede “pedalear” un par. Los otros 5 km fueron de auténtica miseria ya que incluso andar se volvía misión imposible por la cantidad de barro que se acumulaba en las zapatillas.

Lo curioso es que estas pistas eran muy lisas y no estaban muy embarradas. Es más, visualmente parecían pistas óptimas para volar con la bicicleta de gravel. Es decir, el problema no es que hubiera mucho barro, si no que el material es muy pegajoso.

Cuando por fin salí a la carretera cambié la ruta prevista y me dirigí a Aranjuez por carretera porque había perdido mucho tiempo. Llegué a la estación de tren sobre las 18:30 de la tarde tras parar a limpiar la bici en una gasolinera.

Como conclusión, por toda la zona hay sin fin de pistas para recorrer y explorar pero mucho ojo si ha llovido los días anteriores porque te puedes meter de repente en una “pista trampa”. Es una zona con poco desnivel, lo que permite recorrer largas distancias, pero hay que tener en cuenta la dirección del viento ya que suele soplar con fuerza.

Recorriendo el GR-48

Inspirado por recomendaciones en páginas como bikepacking.com, Toño se propuso realizar el GR-48, que atraviesa buena parte de Andalucía y sus diversos paisajes, en bicicleta de gravel…

Andalucía es más que las playas para los “guiris”, Sierra Nevada para los esquiadores y los Badlands para los ciclistas . El GR-48 es una perfecta muestra de ello. Un recorrido de más de 500km situado en las sierras norte de las provincias de Huelva, Sevilla, Córdoba y Jaén. Oscila entre los 700 m y 100 m de altitud atravesando increíbles parajes naturales de sierra virgen, fincas de ganadería extensiva y caza, enormes montañas de vegetación mediterránea y finalizando en extensas tierras de olivos.

No sabría decir cuál es el pueblo que más me ha encantado porque todos son preciosos, de casas bajas de color blanco decoradas con madera y forja.

Los andaluces son gente sencilla, habladora, cálida y muy acogedores. Muestra de ello es que me han dejado dormir en varios pabellones. Sin duda te hacen el camino más fácil y ameno. Tienen un hueco y respeto en mi corazón.

La ruta casi finaliza al paso del santuario de la Virgen de la Cabeza, una de las más importantes de España y más veneradas por sus milagros y por ser la única con corona real de oro de España. Llegar a un lugar de estos se te ponen los pelos de punta .

Sin olvidar detalles técnicos mencionaría que hay que estar preparado para todo tipo de terrenos algunos muy duros. El GR-48 es un recorrido muy antiguo y por tanto muchos de los tramos no son para bicicleta.

Sorprende que se publicite en el portal más importante de viajes bikepacking (www.bikepacking.com) asegurando que es 99% ciclable; y no es así, además se limita a colgar el recorrido oficial del GR sin dar alternativas obvias para ciclistas. Aparte hay tramos largos que toca empujar la bici. Por tanto, Logan, te has marcado un farol de huevos en toda regla. Y cuidado también con varios tracks que hay por internet que aseguran que son la versión gravel… nada más lejos de la realidad, ya que discurre por caminos privados.

Me temo que el botón mágico de “opción gravel” en alguna app no ha estado acertada. No queda más que la intuición y la experiencia para saber cuándo meterte o no por el trazado original.

En total del recorrido habré hecho un 80% del original . El resto son pura creatividad ciclista.